A mitad del siglo XVII, Diego Martínez Ponce de Urrana construye la Capilla de la Comunión, que decorará con frescos José Vergara entre los años 1779-1784.

La parte de la cabecera de la iglesia da a la plaza del Mercado. Está parte se trató como una fachada más y se construyó de 1700 a 1713. Dispone de una terraza debajo de la cual se situaban las llamadas Covetes de Sant Joan (Covachas de San Juan), que son unos semisótanos donde se situaban pequeños comercios y que actualmente están tapiados.

contentmap_plugin