Esta basílica fue realizada por el requenense Diego Martínez Ponce de Urrana, a partir de 1653, para albergar la imagen de la Virgen de los Desamparados, patrona de Valencia. La planta oval contenida en un rectángulo se relaciona con la iglesia de Santa Ana de los Palafraneros de Roma, de Vignola.

A la derecha se puede ver la tribuna de arcadas de la catedral (1566), una construcción ya plenamente renacentista. Llamada Obra Nova, fue realizada por Gaspar Gregori y desde allí, la aristocracia y las autoridades religiosas, contemplaban los actos que se desarrollaban en la plaza de la Virgen. Aquí también era venerada la imagen de la Virgen de los Desamparados antes de la construcción de su basílica. 

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